En algunos momentos, en los que sube el cansancio, bajan los ánimos y vence la fatiga, necesito comprar un "yetón" para coger un "tranvia-ducha" que me lleve a una ciudad-pasión, darme un paseíto por los pasillos de un macro-bazar y perderme en un delirio de cuencos, toallas, pañuelos y camisetas. Necesito caminar entre la penumbra de las galerías de una cisterna con cabeza de Medusa. Necesito comprar un imaginario bocadillo de "peix" y comérmelo entre las sombras de la "blue moské" y la " Santa Sofi" al atardecer. Necesito acercarme al restaurante gavilanes para degustar algún plato exótico. Necesito volver a ser una niña chica en un turkish baño para que me quiten la fideuá y me masajeen la cabeza. Necesito envolverme en el humo de las shishas de la teteria-cementerio y probar como quedan las lamparitas de colores y los tés de sabores. Necesito un crucero a la sexta con asiento para siesta, que me lleve a un castillo en ruinas y a la tumba de un tal Kemal At Kabar. Necesito envolverme en los aromas de un bazar lleno de especias.
Necesito ... 5 almas gemelas para compartir paseos, compras, risas, humos, comiditas, cervezas en copas heladas, cansancios y ... cariño.
¿ Dónde te lleva tu yetón ?
Turkish petonets!!!
Fátima-Pilar

