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Volubilis es una antigua ciudad romana (siglos II y III) situada en el territorio del actual Marruecos, a unos 33 km al noroeste de Meknes (Mequínez), al pie del monte Zerhun, y a 4 de Mulay Idris, la ciudad santa de Marruecos. El yacimiento arqueológico de Volubilis es posiblemente el yacimiento romano mejor preservado de esta área del norte de África. Fue incluido en la lista del Patrimonio de la Humanidad de UNESCO en 1997.
La silueta de sus ruinas apenas encaja con la imagen típica que tenemos de este país. Y ahí está, con sus casas nobles que se conservan tal cual, entre pitas y olivos, a los pies del monte Jbel Zerhoun. La carretera que conduce a este lugar es sinuosa, repleta en sus últimos tramos de vendedores de fósiles trilobites y pidras como malaquita y rosas del desierto. Un plano a la entrada (2 €) te indicará las atracciones principales y dónde ver lápidas, fábricas de aceite o un horno de pan. Admira el esqueleto de la Basílica Civil, las Termas de Galiano, el Capitolio y el Arco de Triunfo. Las casas de un lado y otro del Decumanus Máximus esconden auténticas joyas: mosaicos con el rostro de Apolo, eróticas Venus... Calcula una hora y media para la visita. A la salida hay un bar donde tomar té.

A unos 5 km de Volúbilis hay un pueblecito blanco que no debes pasar de largo. Es Moulay Idris, llamado así en honor del padre del fundador de Fez. Este santo provoca gran devoción y acudir cinco veces en peregrinación a la tumba donde yace equivale a una visita a La Meca. El acceso a su mezquita y mausoleo está prohibido a los no musulmanes. Pero puedes verlo muy bien si asciendes por una interminable escalera que serpentea entre calles, casas y comercios hasta alcanzar la terraza que hay debajo del restaurante Les Trois Boules d’Or . La panorámica es digna de ver. Baja después hasta Bab el-Jédid y disfruta de sus tiendecitas y, si es sábado, de su mercado. Aún hay otro aliciente más en Mulay Idris: una de sus madrazas cuenta con el único alminar redondo de todo Marruecos.
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Meknes es una delicia: Paséala con calma y prueba sus dulces
Meknés. Lo mejor que puedes hacer aquí es, simplemente, pasear. Bab Mansur es la principal entrada a la antigua ciudad imperial. Se abre justo ante la plaza el-Hedim, donde se puede aparcar el coche sin problemas. Éste va a ser tu punto de referencia. Callejea por la vieja mellah (judería), asiste a las subastas de alfombras que tienen lugar todas las tardes (excepto martes) en la alcaicería ed-Dlala, vete de compras por su laberíntica medina y, sobre todo, adéntrate en el mercado cubierto. Es una auténtica explosión de olor y color. Venden de todo: aceitunas, jabones, especias... ¡y dulces! Si todavía no has probado los cuernos de gacela o los chebbaquias (parecidos a los pestiños), éste es el lugar. En cualquier puesto puedes comprar una cajita por 2 €. En Meknes, los dulces están buenísimos.......
Uhmmmm creo que se nos va a hacer larga la espera, ....esta será posiblemente la primera etapa de nuestro próximo viaje..o colonias de verano como ya las llaman nuestras familias...de esta vez no pasa que probemos los dulces, vamos a dejar aparcado...el Master House..jejeje, ....estoy empezando a salivar...y si cierro los ojos y respiro fuerte....las imágenes de la medina aparecen, sus olores...sabores....colores.....
Por suerte mañana tenemos cena...y esta vez “especial”...por fin vamos a ver el albúm de fotos, y ....todos los detalles, anécdotas, experiencias, buen rollo... de nuestro viaje a Túnez volverán a acompañarnos...
Mis azofaifes...un petó molt grand, fins demà, se os quiere.....

1 comentario:
visto churri, es la ostia ja ma dit lana q u tenim mig lligat tot. eu vist q b q escric tipo nens. sense accents, ni comes, ni dieresi.... en fi q ja estic al mon del blog total. fins demà. WANDA.
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