jueves, 24 de julio de 2014
PALERMO
Volamos a Palermo el sábado 12 de julio en "clase pavo", haciendo escala en Fiumicino y pilotadas por el comandante "Fast and Fabius".
Aterrizamos a media mañana en el aeropuerto "Faltone y Borchenoso" dispuestas a comernos la ciudad. Y casi lo conseguimos a base de una dieta de pasta, paninos, arroz, sardinas y berenjenas.
Comimos en "Tata Martino" (un gran descubrimiento del azoazar) y nos lanzamos a buscar información Y también a ... darla.
Otra azocasualidad nos llevó a cenar al mercado de la "Vucciria" (una miniplaza mutante), después de pasar por el callejón "azzurro", hacernos la foto de rigor y quedarnos con el personal (cosa que se convertiría en una costumbre durante todo el viaje). El humo, los sonidos y la gente de la plaza nos cautivó.
Enseguida nos dimos cuenta que los festivos y feriales no estaban a nuestro favor y que es difícil hacer planes en esta ciudad, sobre todo para la "Santina Rosalia".
Dispuestas a no rendirnos, aunque fuera bien "grapadas" (una grapa, dos grapas, tres grapas, cuatro zampe), iniciamos nuestro recorrido al día siguiente por las catacumbas (mamma por). A partir de aquí se nos aberroncharon los mercados, aunque conseguimos comer en Ballaró (Franco Franchi nos acogió). Comimos bien y disfrutamos del espectáculo de limpieza de la tienda de pakis.
Creo que tendré que resumir y destacar sólo lo más importante o esta entrada se hará interminable.
Digno de mención es que el festino y la procesión de la Santina se nos hizo interminable, no entendíamos porqué la banda de música subía y bajaba , los pies ya no nos aguantaban y la Santa no aparecía. Memorables son nuestros recesos para tomar vermuts, comidas o aperitivos inesperados en Cefalú, Erice, Caltanisseta y Scala dei Turchi. Quiero recordar también que alquilamos un fiat panda, del que se enamoró nuestra azo Marga, para recorrer las carreteras sicilianas y comprobar cómo se conduce en esta isla. No puedo olvidarme tampoco de nuestro barrio, nuestra meta (ya la veo), llegando por la calle Principe de la Scordia y pasando por non solo polli ni de la noche palermitana con sus baretos musicales y la gente de fiesta en la calle (il botellone) .Extraordinaria es la amabilidad de esta ciudad, el encanto de los palermitanos y su paciencia, sus palacios, sus chiesas y sus mercados y mercadillos ( al final conseguimos verlos en su apogeo).
Pero lo más desconcertante y portentoso es que... cada viaje se repita la misma química y que en los lugares más diferentes del mundo... siempre consigamos que las circunstancias al final nos acompañen, para hacer de cada tour una semana inolvidable.
Gracias por una semana inolvidable.
Os quiero.
Fátima-Pilar
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2 comentarios:
Muy buen azoresumen en el que es imposible que no te salga la sonrisa(y digo sonrisa porque estoy trabajando y no puedo reir a mis anchas), como seguro lo haria en otras circunstancias. Pero el ansia no me ha dejado esperar a la noche.
Yo también mencionaria que en cada viaje añadimos a unas cuantas personas/personajes, que se nos quedan grabadas en nuestros recuerdos y que seguro mencionaremos muchas veces.
En principio la pareja de retroinformación Palermo#Barcelona. Nuestro panificio#fermata dell'bus. Nuestro conserje del hotel, "enamorado" de Barcelona y seguro que me dejo alguién.
En resumen un viaje más, lleno de buemos momentos y con muchas ganas de recordar e inmortalizar momento a momento.
Tengo ganas de ver todas las fotos, ya que sólo tengo las mias, hay que quedar para hacer un pase general.
También nos queda ver la peli, que tan cariñosamente nos ha filmado nuestra reportera Eli. En fin nos queda mucho por hacer y por disfrutar juntas.
Os quiero cada día más.
Fàtima Conchi
Y sí Pilar yo la veo como poster central!
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